jueves, 2 de septiembre de 2010

Google, y la libertad de confundir a piacere


People need to know that no matter who you are, transvestite, sufferer of SHB, or transsexual man or woman, nobody has the right to push to you, and force you into the political scheme known as transgender. Those who put that pseudo-identity into you, are committing an act of political violence by taking away your rights and forcing you to accept something that benefits them, not you.

La gente necesita saber que no importa quién eres, travesti, que sufre de SHB, o un hombre o una mujer transexual, nadie tiene el derecho para empujar a ti, y te obligan en el régimen político conocido como transexual. Los que poner ese pseudo-identidad en usted, están cometiendo un acto de violencia política mediante la eliminación de sus derechos y los obliga a aceptar algo que beneficia a ellos, no usted.




Mientras traducía el texto en google translator, ocurrió algo que es el ejemplo perfecto de esta problemática que venimos denunciando. Google translator no se maneja solo, lo programan un grupo de personas que se ocupan de decidir qué poner y qué no poner como traducción correcta. El caso es que me dí cuenta rato después de que, algo había cambiado en mi comprensión al leer la traducción al castellano…y encontré lo mismo de todos los días: para ciertos grupos, transgénero es lo mismo que transexual, y no sólo que son lo mismo, sino que ambas cosas son un constructo cultural, como lo que intentó fracasadamente John Money en el caso John-Joan. Por eso Google Translator me dijo

 
“mirá amiguita, ahora TS y TG son la misma cosa,estamos?  pero a mí no me preguntes porqué esto es así…a mí me programan para guardarlo y para decírtelo, nada más. Peroooooo…. ¬¬  si te dijera en secreto de qué hablan mientras escriben en mi memoria, me dejan sin trabajo. Se te ofrece algo más…?”

 
No Google, no, por ahora no.

Y gracias por recordarme que te programan personas que jamás van a saber de qué se trata el transexualismo verdadero o SHB, y que son las que en internet dan lugar a que esta gravísima malinterpretación se perpetúe en los medios, en la sociedad:

http://translate.google.com/#en|es|%20transgender


martes, 10 de agosto de 2010

Entrevista al Doctor Iván Mañero



Gracias Dr. Mañero!!



por Andrés Garibello para El Tiempo
y actualizado por Charlotte Goiar

Copyright @ 2010 El Tiempo y SHB Europe



El Doctor Iván Mañero es un cirujano de élite en el campo de la cirugía plástica y el tratamiento del Transexualismo ahora mismo en Europa. Tras más de diez años de experiencia tratando pacientes con Transexualismo Genuino, se ha convertido en el mayor experto europeo en este campo en estos momentos. Involucrado en proyectos de investigación sobre el Transexualismo y la mejora de las técnicas quirúrgicas para sus pacientes aquejados de esta grave dolencia, su labor es y ha sido impecable a lo largo de todos estos años, siendo especialmente conocido por la extrema calidad de su trabajo en esta compleja especialidad quirúrgica, producto de sus más de 15 años de experiencia como cirujano plástico y reconstructivo.

Este distinguido doctor ha completado su formación en prestigiosos centros y universidades nacionales y extranjeras, incluyendo la NorthWestern University Medical School, Chicago, U.S., Plastic Surgery Center Peter McKinney, MD.,C.M., F.A.C.S, Chicago, Illinois, U.S., University of Texas M.D. Anderson' Cancer Center. Houston, Texas, U.S. Hospital of Allabama, U.S. McCollough Plastic Surgery Clinic, Birmingham, Alabama, U.S., Hospital Universitari de la Vall D'Hebron, Barcelona, Spain. Hospital de Saúde de Santa Marcelina, Sao Paulo, Brasil. Hospital Universitario Paulista, Sao Paulo, Brasil. Miembro numerario de la SECPRE, de la American Society for Aesthetic Plastic Surgery y la Global Net Work, University of Alabama, Birmingham.


Iván Mañero marcó un precedente en Europa tras realizar la primera intervención quirúrgica correctiva genital en una paciente con Transexualismo menor de edad en España el pasado mes de diciembre.
No sólo es el primer procedimiento de este tipo que se hace en España, sino es de los pocos que se han conocido en el mundo, a pesar de que la legislación sólo lo permite para mayores de 18 años.
El hecho, que permaneció oculto durante un mes, se filtró a la prensa hasta hace algunos días cuando -como él mismo dice- tuvo que dar explicaciones en medio de la polémica, que ha incluido a sectores médicos que no ven con buenos ojos la práctica.
La decisión de un juez le dio vía libre al Dr. Iván Mañero, un catalán de 40 años, con más de una década como cirujano plástico reconstructivo e impulsor de la Unidad de Género del Hospital Clinic de Barcelona.
Con pocas esperanzas,
una familia tuvo que acudir a los tribunales para sustentar el hecho de que la joven tenía una enfermedad, Transexualismo, y por eso era necesaria una rehabilitación de su fenotipo debido al sufrimiento que estaba experimentando al estar en un cuerpo discapacitado por esta enfermedad congénita. La operación de la menor, paciente de Iván Mañero desde los 14 años, fue pagada por los padres.
En las Unidades de Identidad de Género de Madrid, Barcelona y Málaga, las más grandes de España, 15 menores de edad han solicitado el tratamiento quirúrgico, e Iván Mañero tiene en seguimiento a otros 12 jóvenes que podrían ser candidatos para esta intervención, pero deberán acudir a la Justicia para lograr la autorización para poder obtener la asistencia médica que necesitan para su enfermedad.

 








¿Cómo fue el proceso?

Es uno de los tantos casos que nos llegan de chicos y chicas jóvenes que tienen un diagnóstico de transexualidad claro y que entran en un proceso de control por psicólogos y endocrinólogos. Nos surgió el caso de esta menor que a diferencia del resto de jóvenes empezaron un periplo judicial.
En este caso, los peritos forenses externos a nuestro equipo determinaron que esta persona tiene ese diagnóstico y ratificaron que el joven está en sus cabales. Es más, desde los 14 años llevaba una vida como chica y en la escuela la conocían como una mujer. Simplemente le quedaba la operación para que tuviera una vida normal. La resolución llega en un momento en que esta enfermedad ya la empezamos a conocer bien e intentamos como médicos eliminar el sufrimiento en estas personas.

¿Desde hace cuánto la trata?

Desde los 14 años está en seguimiento. A esa edad la paciente empieza a expresar la necesidad de la operación. Aunque sabemos que es una enfermedad que está cubierta por el servicio sanitario español y otros servicios sanitarios de Europa, los menores se preguntan por qué si es una enfermedad tienen que esperar a cumplir 18 años para su cura. Entonces le explicamos que es una enfermedad que se conoce hace poco, que estamos siendo precavidos y escrupulosos, pero una persona como ella, que tiene las cosas tan claras, decidió irse ante los jueces y así lo hizo.

¿Qué es disforia de género?

Es una enfermedad recogida por la OMS. El origen biológico no lo conocemos, pero estamos cerca de él. Aún no sabemos dónde está el error. Lo que entendemos es que su cerebro de mujer u hombre está en un cuerpo con el sexo contrario. Podríamos hacer dos cosas: cambiar el cerebro a la forma que tiene su cuerpo, algo que no lo podemos hacer. O cambiar el cuerpo para hacerlo acorde al cerebro. Siempre pongo un ejemplo: el género es lo que uno siente.

¿Qué pasa con un homosexual?

La orientación sexual no tiene nada que ver con la transexualidad. La homosexualidad no es ninguna enfermedad, es una orientación sexual. Uno es deseo y lo otro es enfermedad.
Se ha establecido la mayoría de edad a los 18 años porque hay una madurez psíquica y física.

¿Un menor tiene la capacidad de decidir?

A nivel general es cierto, pero a nivel particular, no. No podemos decir que cuando se cumple 18 años se gira una manecilla y a partir de ese día es una persona diferente. Te puedes encontrar a pacientes con 23 años que son unos niños y puedes encontrar a una persona de 16 años cuya cabeza y cuerpo es mucho más maduro y adulto. Pero hay que saber una cosa: la decisión de operarse o no operarse no la toma el paciente, la toman unos médicos. No es un capricho del paciente. La necesidad de cambiarse de sexo es algo que no se lo deseo a nadie. Se opera cuando hay detrás una cosa muy grave.

¿El proceso con un niño es diferente al de un adulto?


No porque todos los transexuales han sido niños transexuales y adultos transexuales. Todas las personas que vienen acá de 12 y 13 años, e incluso menos, son seguidas y controladas. Ayudamos a los padres para que entiendan el proceso y cuando llegan a los 18 años se operan. En este caso hemos adelantado la cirugía, pero todos han pasado por el mismo procedimiento. No es que hoy haya más menores. Siempre los ha habido, pero lo que sucedía antes era que los padres, ante cualquier cosa extraña, lanzaba dos bofetadas. Es una enfermedad, no una aberración.
 
¿Cuál fue el papel de los padres en este caso?

Los padres fueron los promotores, en el buen sentido. Vieron a un hijo sufriendo. Fueron unos padres coherentes con lo que les explicaba su hijo y después los médicos dijeron que tenía razón. Los padres querían lo mejor para su hijo.
En estos días se han escuchado fuertes críticas de psiquiatras al decir que un niño no está preparado para decir un cambio de sexo. ¿Qué dice sobre esto?
Siempre que haya críticas desde el punto de vista médico, entraré en el debate. No puedo entrar en discusiones políticas, éticas y moralistas porque soy científico. Si hablamos de una afirmación general: "Los menores no están preparados", estoy de acuerdo, pero también empiezo a estar en desacuerdo. Ojo con los menores de hoy en día. En España está permitido que una chica de 16 años aborte sin la autorización de sus padres. Una chica de 16 años tiene claro qué hacer con su vida, ¿pero un enfermo no tiene derecho a recibir tratamiento? El único debate que suscita es que la enfermedad está relacionada con los órganos sexuales.

¿Entonces, se pueden operar los menores de 16 años?

La edad sigue siendo a nivel internacional la de 18 años. Esto ha sido una excepción, en un caso muy seleccionado y muy claro. No significa que vayamos a bajar la edad. Lo que sí está sucediendo es que los protocolos mundiales se están revisando para casos específicos. Los 18 años no es un número mágico. Lo que pedimos es que, en caso de enfermedad, la decisión recaiga sobre los médicos y no en un juez.

¿En qué casos no se haría la intervención?

En principio en cualquier caso que haya alguna duda o que no haya duda, pero creamos que el entorno familiar no es el ideal o que encontremos que no está preparado.

miércoles, 16 de junio de 2010

Qué es el Síndrome de Harry Benjamin?

El Síndrome de Harry Benjamin, es una condición intersexual, anteriormente conocido como la manifestación clínica más intensa de "transexualismo verdadero" (Tipo VI en el cuadro diagnóstico de Harry Benjamin), es una condición extremadamente rara [1:100.000] que no se relaciona con la ambiguedad sexual de los transexuales en general, tal y como hoy en dia se aplica socialmente el término "transexual".

Lo que anteriormente se conocía como transexualismo verdadero intenso, se considera hoy en dia por los investigadores médicos expertos en esta materia como una condición fisiológica de nacimiento de etiología neurológica y genética, y por lo tanto una condición intersexual (fisiológica) congénita.

El SHB es una condición intersexual de nacimiento que ocurre en apróx. 1 de cada 100.000 niños de ambos sexos, en la cual la diferenciación sexual a niveles neurológico y anatómico no se corresponden. Así, una niña nacida con esta condición, parece ser un niño al nacer, su sexo cerebral es femenino pero  su  anatomía  externa  es  masculina -genitales  masculinos. Los niños nacidos con esta condición presentan genitalia femenina, aunque su sexo cerebral es masculino: neurológicamente son varones.

Es una muy grave y muy poco común condición biológica intersexual de nacimiento, que afecta a un número muy pequeño de niños y niñas. Este síndrome produce un desajuste biológico muy grave entre el sexo neurológico de la persona y el resto de características sexuales físicas de la persona, bloqueando un correcto desarrollo fisiológico de la persona que lo sufre de forma alineada con su sexo neurológico.

La condición es muy grave, y lamentablemente muy malentendida, ya que se confunde popularmente con otros fenómenos como la transexualidad o el transgenerismo, fenómenos estos más comunes y conocidos por su ambigüedad sexual que al ser más visibles mediáticamente, esconden estas otras condiciones fisiológicas más graves y mucho menos comunes.

Es por ello que siguiendo las convenciones médicas en cuanto a denominación de estos estados fisiológicos intersexuales o síndromes intersexuales, lo que antes se conocía como transexualismo verdadero intenso (Tipo VI en el cuadro diagnóstico de Harry Benjamin) debe denominarse ahora Síndrome de Harry Benjamin.
Copyright @ 2005-2010, Charlotte Goiar.

Una persona transgénero, es alguien que elige vivir como si fuera mujer (u hombre) y que no está en conflicto con sus genitales de nacimiento, y por lo tanto, si accede a una cirugía genital (lo cual raras veces ocurre), es por opción personal, y muchas veces debido a enfermedades mentales importantes, o parafilias sexuales. . Algunas logran una apariencia externa totalmente bella y armónica, pero el hecho de que no sientan deseos de reconstruir sus genitales para realizarse como mujeres, resulta muy confuso para nosotras, es algo que jamás entenderemos, pero respetamos.
Aquí hay un punto que es necesario explicar: las mujeres y hombres que sufrimos vivir con SHB, respetamos a cualquier otra persona transgénero que decida hacerse o no lo que quiera en su cuerpo, es libre de hacerlo.
No tenemos absolutamente la menor intención de meternos en sus vidas, nunca fue algo que nos importe, dado que suficiente tenemos con solucionar nuestra vida y llevar a cabo nuestro extenso y caro tratamiento, especialmente los HOMBRES CON SHB.

Para que se entienda de una buena vez: lo que nos provoca absoluto rechazo hacia la comunidad transgénero es que ell@s hablan por nosotros, cuando no tienen la menor idea de lo que es sufrir una profunda disforia. 
El que pregonen que somos transexuales igual que ell@s, y pongan palabras en nuestra boca. El que desvirtúen el término "transsexual" para hacerlo un estilo de vida y/o una nueva identidad en el DNI, cuando en realidad transsexual es una enfermedad congénita, una grave condición intersexual. 
Y lo peor que provoca su actitud, es que a raíz de ello en los hospitales públicos, los médicos no sepan cómo atendernos, porque hasta ahora han venido atendiendo travestis, fetichistas, cross-dressers, queers y transgéneros, los cuales tienen NECESIDADES DIFERENTES, VIVEN REALIDADES DIFERENTES, nosotros hombres y mujeres con SHB, necesitamos otro tipo de abordaje médico psicológico, y legal. En Argentina y el resto de Latinoamérica, las condiciones de infraestructura y educativa alcanzan y sobran para crear estas unidades para el tratamiento del SHB, la problemática no se da por falta de tecnología ni de capacidad médica, lo que hace falta es conscientización y humanidad para separar estas dos realidades. Las personas transgénero también necesitan y merecen atención del Estado así como cualquier otra persona en este país, y merecen ser respetados así como la comunidad gay lo merece.

No estamos en contra de la comunidad transgénero, simplemente les deseamos de corazón que sean felices siendo como son, y que vivan en paz con sus cuerpos, pero lo que les condenamos es que se metan con nuestra SALUD (en los foros sobre transexualidad, parece que nunca agarran la punta del ovillo... o quizá sí la agarran, pero les importa un bledo), haciendo activismo político para modificar los protocolos médicos de los hospitales públicos, para que se ajusten a SUS necesidades.
pero si se dieran cuenta un segundo que así nos perjudican gravemente a nosotros...si al menos pudieran vivir un día en nuestra piel, se darían cuenta del terrible error que están cometiendo con su campaña de des-patologización de la transexualidad.

No es absurdo, ilógico e irónico que la OMS transforme una enfermedad en estilo de vida, a pedido de personas que jamás tuvieron tal enfermedad?

A diferencia de otras condiciones intersexuales, la evidencia de la condición no es notoria en el nacimiento sino más tarde en la infancia o durante la adolescencia. El Síndrome de Harry Benjamin era conocido en el pasado incorrectamente como Transexualismo (CIE-10).
Copyright @ 2005-2010, Charlotte Goiar.

pero mientras el activismo transgénero siga promoviendo que el transexualismo genuino o Síndrome de Harry Benjamin no existe, y que de serlo es una elección de vida, están defec*ndose en NUESTRA SALUD.

Todas esas personas que están en contra de una cirugía genital, demuestran que en su cerebro hay una dudosa ambigüedad, lo cual termina expresándose en su propio cuerpo: mujeres con pene,etc. El hecho de no querer deshacerse de sus genitales masculinos es propio de un hombre, y es totalmente lógico que sienta eso. Una mujer con SHB jamás se cuestiona si “va a perder su pene o no”, jamás…no experimenta miedo a “perder eso” puesto que su cerebro no registra tal pene, su cerebro espera la existencia de una vagina que forma parte del cuerpo que comanda, naturalmente. El proceso quirúrgico realizado para reconstruír una vagina deformada por el SHB, se denomina VAGINOPLASTIA, o Cirugía de Afirmación Sexual (CAS), o sino también Cirugía de Reconstrucción Genital (GRC),etc.
Ése tipo de cirugías se llevan a cabo en otras mujeres que padecen el Síndrome de Rokitansky, se les realiza una vaginoplastia para reconstruír una vagina deformada por ese síndrome.

No se conoce mujer que se haya operado para llevar un pene y que se sienta muy mujer y que sea feliz así, o que lleve una vida normal como mujer. No puede relacionarse sexoafectivamente con un hombre heterosexual. Si se identificara lesbiana, tampoco podrá tener relaciones homosexuales con una mujer lesbiana, puesto que siempre atraerá mujeres heterosexuales en busca de genitales masculinos (o sino hombres gays o heteros curiosos en busca de lo mismo).

Una mujer (u hombre) con SHB, está plenamente consciente de que  su cuerpo está gravemente deformado por una enfermedad llamada transexualismo Tipo VI, o Síndrome de Harry Benjamin. Ella (o él) no tiene opción. La decisión de realizarse una vaginoplastia (o faloplastía) no nace de “querer ser”, sino de la profunda necesidad de realizarse INTEGRALMENTE como mujer que ES, de reconstruír lo que la genética deformó, el cuerpo mismo lo pide. Al ser heterosexual, naturalmente buscará relacionarse sexoafectivamente con hombres heterosexuales. Hay una pequeña minoría homosexual en estas mujeres, así como existen naturalmente mujeres biológicas homosexuales.

Una mujer con SHB, antes de su CAS, alude dolorosamente, angustiosamente a sus genitales, mientras que una autoproclamada  “mujer trans” usualmente alude, orgullosa y tranquilamente, a “su” pene.

El transexualismo no es una identidad de género. Es un estado del cuerpo, en donde el cerebro ES de un género dado, mientras el cuerpo tiene la total o parcial apariencia del género opuesto (según el grado de intersexualismo que exista allí). Ambos, cerebro y cuerpo, son sanos y funcionales, pero puestos a trabajar juntos, ocasionan lo que se conoce como disforia de género, dado que la persona que le da vida a ese cuerpo, siente que permanentemente hay algo que anda mal en su cuerpo, que su cuerpo no le identifica en lo más íntimo. Ni hasta en lo más superficial.

Hagamos una analogía en términos coloquiales, actuales y tecnológicos: es como ponerle un chip de impresora a un plotter…y pretender que funcione!
Hay que cambiar varias partes del hardware, no el chip, de lo contrario quedará inutilizado.

Su anatomía no responde a las órdenes y necesidades  para las cuales su cerebro comandante está diseñado originalmente. Hay un verdadero “cortocircuito” existencial  neuroquímico.
Ese cuerpo masculino no fue diseñado para llevar a cabo las órdenes que le envía ese cerebro femenino. Hay caos, sensación de no-pertenencia, de que cada segundo que pasa, se está haciendo lo equivocado, de que no está permitido “ser quien se ES”, que se debería estar viviendo en otro cuerpo…
Mientras la persona que lo sufre no se dé cuenta, el proceso avanza y la disforia se incrementa a un grado mayor, elevando los niveles de ansiedad, porque se necesita vivir una vida, y se termina viviendo otra,  y eso acarrea una grave depresión al no poder sincronizar cerebro y cuerpo…los años pasan y la vida social y laboral se deterioran peligrosamente.